Qué es la
contratación pública verde
También conocido como: CPV, contratación ecológica, GPP
La contratación pública verde (CPV) es una estrategia mediante la cual los poderes adjudicadores utilizan su poder de compra para elegir bienes, servicios y obras con un impacto ambiental reducido. En la UE, la contratación pública representa aproximadamente el 14 por ciento del PIB, lo que la convierte en una palanca poderosa para impulsar la transición ecológica.
Cómo funciona la contratación pública verde?
La Directiva 2014/24/UE permite a los poderes adjudicadores integrar consideraciones ambientales en cada fase del proceso de contratación: en las especificaciones técnicas, en los criterios de adjudicación y en las condiciones de ejecución del contrato. La Directiva introdujo el coste del ciclo de vida como herramienta para evaluar las ofertas, lo que significa que las entidades pueden mirar más allá del precio de compra e incluir los costes ambientales durante toda la vida útil de un producto.
Aunque la CPV sigue siendo voluntaria a nivel de la UE, los Estados miembros pueden introducir requisitos más estrictos. La Comisión Europea ha publicado criterios de CPV para más de 20 grupos de productos y servicios que sirven como referencia para los compradores públicos.
Elementos clave de la contratación pública verde
- Criterios ambientales: los requisitos pueden establecerse en el pliego de prescripciones técnicas, como criterios de adjudicación o como condiciones de ejecución del contrato
- Coste del ciclo de vida: evaluar el coste ambiental total a lo largo de la vida del producto, no solo el precio de compra
- Ecoetiquetas: los poderes adjudicadores pueden exigir ecoetiquetas reconocidas como prueba de rendimiento ambiental
- Huella de carbono y EPD: se puede pedir el cálculo de la huella de carbono del contrato, acreditado con las EPD de los materiales
- Estrategia de contratación: las organizaciones deben establecer objetivos claros de contratación verde en su estrategia global
Herramientas como Cobrief pueden ayudar a los proveedores a identificar licitaciones públicas con requisitos ambientales y comprender qué criterios de sostenibilidad se priorizan, para preparar ofertas competitivas.
La contratación pública verde se considera cada vez más una de las herramientas más eficaces para alcanzar los objetivos climáticos a través del gasto público. Con una presión regulatoria creciente y una mayor concienciación, la CPV está pasando de ser una buena práctica voluntaria a un requisito fundamental en la forma en que se gasta el dinero público en Europa.