Qué es un
poder adjudicador
También conocido como: entidad adjudicadora, órgano de contratación
Un poder adjudicador es el organismo público responsable de adquirir bienes, servicios u obras conforme a las normas de contratación pública. Es el "comprador" en un procedimiento de contratación: la entidad que define la necesidad, organiza la competencia y selecciona al proveedor.
¿Quien puede ser poder adjudicador?
Según la Directiva 2014/24/UE, un poder adjudicador puede ser el Estado, las autoridades regionales o locales, los organismos de derecho público o las asociaciones formadas por uno o más de ellos. En la práctica, esto incluye:
- Administración General del Estado: ministerios, agencias y organismos nacionales
- Administraciones territoriales: comunidades autonomas, diputaciones y ayuntamientos
- Organismos de derecho público: entidades con personalidad jurídica propia vinculadas al sector público, como hospitales públicos, empresas estatales y fundaciones con financiación pública
Un concepto relacionado pero distinto es la entidad adjudicadora de los sectores especiales (agua, energía, transporte y servicios postales), regulada por la Directiva 2014/25/UE.
¿Cuáles son las obligaciones de un poder adjudicador?
La normativa europea exige que los poderes adjudicadores respeten principios fundamentales durante todo el proceso de compra:
- Competencia: los contratos deben publicitarse, por ejemplo mediante un anuncio de licitación en TED
- Igualdad de trato: todos los proveedores deben estar sujetos a los mismos requisitos de solvencia y criterios de adjudicación
- Transparencia: el procedimiento debe ser abierto y documentado, permitiendo a los proveedores comprender y recurrir las decisiones
- Proporcionalidad: los requisitos deben ser adecuados al objeto y al valor del contrato
Los poderes adjudicadores también deben considerar objetivos transversales como la sostenibilidad medioambiental y la responsabilidad social. Herramientas como Cobrief ayudan a los proveedores a supervisar lo que los poderes adjudicadores licitan en distintos mercados.
El poder adjudicador se situa en el centro de todo procedimiento de contratación pública. Establece las reglas de la competencia y asume la responsabilidad de garantizar que el proceso se desarrolle de forma equitativa y conforme a la ley, sirviendo tanto al interes público como a un mercado competitivo de proveedores.