Qué es una
solicitud de propuestas (RFP)
También conocido como: RFP, Request for Proposal
Una Solicitud de Propuestas (RFP, por sus siglas en ingles) es un documento formal emitido por un comprador o poder adjudicador que invita a los proveedores a presentar propuestas detalladas para bienes, servicios o soluciones. A diferencia de una simple Solicitud de Cotización (RFQ) centrada principalmente en el precio, una RFP evalúa las propuestas según multiples criterios, incluyendo enfoque de la solución, calidad y coste. El termino se usa ampliamente en la contratación pública y privada a nivel mundial.
¿Cómo funciona una RFP?
El proceso comienza cuando el comprador prepara un documento RFP que describe la necesidad, el alcance, los requisitos y los criterios de evaluación. Los proveedores son invitados a presentar sus propuestas dentro de un plazo determinado. Una RFP típica incluye:
- Descripción de la necesidad: que pretende conseguir el comprador
- Alcance y requisitos: especificaciones técnicas y funcionales
- Criterios de evaluación: como se puntuaran y ponderaran las propuestas
- Calendario: fechas clave para preguntas, presentaciones y decisiones
- Condiciones contractuales: marco contractual del acuerdo
La caracteristica definitoria de una RFP es que se anima a los proveedores a proponer sus propias soluciones, no simplemente a cotizar una especificación predefinida.
La RFP en la contratación pública de la UE/EEE
La normativa europea de contratación pública (Directiva 2014/24/UE) no utiliza el termino "RFP". En su lugar, define procedimientos formales como el procedimiento abierto, el procedimiento restringido y el procedimiento con negociación. Los pliegos de contratación, que contienen el pliego de prescripciones técnicas, los requisitos de solvencia y los criterios de adjudicación, cumplen una función similar a la que el sector privado denomina RFP.
Procedimientos como el dialogo competitivo son especialmente proximos al concepto de RFP, ya que invitan a los proveedores a proponer soluciones en lugar de responder a especificaciones rigidas. Herramientas como Cobrief ayudan a los proveedores a descubrir oportunidades relevantes y evaluar cuales merecen una propuesta.
Una RFP tiene como objetivo encontrar la mejor solución, no solo la más barata. Al invitar a los proveedores a proponer sus propios enfoques, el comprador accede a la innovación y la experiencia que una especificación rigida por si sola no capturaria.