Qué son los
requisitos de solvencia
También conocido como: criterios de selección, requisitos de aptitud
Los requisitos de solvencia son condiciones exigidas a los proveedores que desean participar en una licitación pública. Se trata de requisitos que deben cumplirse para que una empresa sea admitida a competir por el contrato.
¿Por qué se establecen requisitos de solvencia?
Cuando el sector público adquiere bienes o servicios, necesita tener la certeza de que el proveedor puede realmente entregar lo prometido. El poder adjudicador establece por ello requisitos sobre la competencia, la experiencia y la capacidad financiera de los proveedores. La Directiva 2014/24/UE (artículo 58) distingue tres categorías de solvencia: aptitud para ejercer la actividad profesional, solvencia económica y financiera, y capacidad técnica y profesional.
Tipos habituales de requisitos de solvencia
Existen varios tipos de requisitos de solvencia que aparecen frecuentemente en las licitaciones públicas:
- Solvencia económica y financiera (por ejemplo, volumen mínimo de facturación)
- Cualificación profesional (como titulaciones o certificaciones pertinentes)
- Capacidad técnica (experiencia documentada en contratos similares)
- Inscripciones (como estar dado de alta en el registro oficial correspondiente)
Documentación de los requisitos
Los pliegos de contratación especificaran que documentación debe presentarse para acreditar el cumplimiento de los requisitos. Esto puede incluir, por ejemplo:
- Cuentas anuales
- Curriculos del personal clave
- Proyectos de referencia
- Certificados fiscales y de estar al corriente con la Seguridad Social
Herramientas como Cobrief pueden ayudar a hacer seguimiento de los requisitos de solvencia y garantizar que se dispone de toda la documentación necesaria al presentar una oferta.
Una empresa que no cumpla los requisitos de solvencia será excluida del procedimiento, independientemente de lo buena que sea la oferta en otros aspectos. Por ello, es fundamental revisar detenidamente los requisitos antes de invertir tiempo en preparar una oferta. Una vez acreditada la solvencia, el proveedor puede centrarse en elaborar una oferta competitiva que responda a los criterios de adjudicación.