Qué es la
precalificación
También conocido como: preselección
La precalificación es la primera etapa en muchos procedimientos de licitación, donde el poder adjudicador evalúa si los proveedores están cualificados para participar en la competencia principal. Su objetivo es garantizar que solo los proveedores que cumplen los requisitos fundamentales accedan al proceso, ahorrando tiempo tanto al organo de contratación como a los propios proveedores.
¿Cómo funciona la precalificación?
En un procedimiento de licitación con precalificación, los proveedores deben demostrar previamente que cumplen los requisitos de solvencia exigidos. Estos pueden incluir:
- Solvencia económica y financiera (por ejemplo, facturación mínima)
- Capacidad técnica (por ejemplo, experiencia en proyectos similares)
- Cualificaciones profesionales (por ejemplo, certificaciones necesarias)
Una vez evaluadas todas las solicitudes, el poder adjudicador selecciona un número limitado de proveedores que serán invitados a participar en la competencia. Este número debe ser suficiente para garantizar una competencia efectiva; la Directiva 2014/24/UE exige un mínimo de cinco candidatos en el procedimiento restringido y tres en el procedimiento con negociación.
Ejemplo practico
Un hospital necesita construir un nuevo pabellon y decide realizar una precalificación. En el anuncio de licitación establece los siguientes requisitos:
- Facturación mínima anual de 10 millones de euros
- Experiencia en al menos tres proyectos similares en los ultimos cinco años
- Certificación ISO en calidad y medio ambiente
De 15 proveedores interesados, quiza solo 6 cumplan todos los requisitos. Estos reciben entonces la invitación para participar en el procedimiento de licitación propiamente dicho.
Herramientas como Cobrief ayudan a los proveedores a estar al día de las precalificaciones relevantes y a asegurarse de que toda la documentación necesaria esta lista antes de presentar la solicitud.
La precalificación es especialmente habitual en proyectos grandes o complejos donde el poder adjudicador quiere asegurarse de que los proveedores tienen la capacidad y experiencia necesarias antes de dedicar recursos a evaluar ofertas detalladas. Esto ahorra tiempo a todas las partes y aumenta las probabilidades de una ejecución exitosa del proyecto.