Qué es una
adjudicación directa
También conocido como: contratación menor
Una adjudicación directa se produce cuando una autoridad pública adquiere bienes o servicios sin publicar un anuncio formal de licitación. Es una forma simplificada de contratación pública que puede utilizarse cuando el valor de la compra se sitúa por debajo de determinados límites.
¿Cuándo puede utilizarse una adjudicación directa?
Conforme a las directivas de contratación de la UE, los Estados miembros pueden permitir procedimientos simplificados para contratos por debajo de los umbrales establecidos a nivel nacional. La regla más importante es que el valor debe estar por debajo del umbral de contratación aplicable. Cada Estado miembro de la UE puede fijar sus propios umbrales nacionales para las compras de menor cuantía.
Por ejemplo, en Noruega la contratación debe ser inferior a 1,3 millones de NOK para la mayoría de las compras, e inferior a 100.000 NOK para compras especialmente pequeñas (que se elevará a 500.000 NOK a partir del 1 de julio de 2026). En España, los contratos menores tienen un umbral de 40.000 euros para obras y 15.000 euros para suministros y servicios.
Requisitos de ejecución
Aunque no se exige un anuncio de licitación formal, el poder adjudicador debe igualmente:
- Documentar las decisiones y valoraciones clave
- Respetar los principios fundamentales de competencia e igualdad de trato
- Contactar a varios proveedores para comparar precios siempre que sea posible
Un ejemplo práctico: un centro educativo que necesita adquirir material por un importe reducido debería solicitar presupuestos a al menos tres proveedores diferentes para garantizar una competencia adecuada.
¿Cuándo no debería utilizarse una adjudicación directa?
Las adjudicaciones directas deben evitarse cuando:
- El valor supera los umbrales aplicables
- Existen muchos proveedores potenciales en el mercado
- La contratación tiene importancia estratégica
- Existe un riesgo elevado asociado a la compra
Herramientas como Cobrief pueden ayudar a los proveedores a evaluar el contenido de una adjudicación directa utilizando inteligencia artificial.
La adjudicación directa es, en esencia, un proceso de contratación simplificado que permite ahorrar tiempo y recursos en compras de menor cuantía. No obstante, es importante seguir las normas y documentar el proceso con rigor, aunque sea menos formal que los procedimientos de licitación ordinarios.