Qué es una
subasta electrónica
También conocido como: e-subasta
Una subasta electrónica es un proceso digital utilizado en la contratación pública que permite a los proveedores competir en tiempo real ajustando precios u otros elementos cuantificables de sus ofertas. Funciona como una subasta inversa: en lugar de que los precios suban, los proveedores compiten reduciendo sus precios. El método esta disenado para ayudar a los poderes adjudicadores a obtener la mejor relación calidad-precio.
¿Cómo funciona una subasta electrónica?
Una subasta electrónica no es un procedimiento de contratación independiente, sino una fase final dentro de una competencia estandar. El proceso comienza con un procedimiento abierto u otro método de contratación, donde el poder adjudicador primero evalúa todas las ofertas presentadas según los criterios de adjudicación. A continuación, se invita electronicamente a todos los licitadores cualificados a participar en la subasta.
Durante la subasta, los proveedores pueden ajustar precios y otros elementos cuantificables de sus ofertas. La subasta puede desarrollarse en varias rondas sucesivas. Despues de cada ronda, los proveedores pueden ver su posición en la clasificación, pero no la identidad de sus competidores ni lo que otros han ofertado. Según las normas de la UE, la subasta no puede comenzar antes de dos días habiles desde el envio de las invitaciones.
¿Cuándo pueden utilizarse las subastas electronicas?
Según la Directiva 2014/24/UE de la UE (artículo 35), las subastas electronicas pueden utilizarse en combinación con varios procedimientos:
- Procedimientos abiertos y restringidos
- Procedimiento con negociación
- Reapertura de la competencia en acuerdos marco
- Competencia dentro de sistemas dinamicos de adquisición
Un requisito clave es que el objeto de la contratación pueda especificarse con precisión en los pliegos de contratación. Los criterios de adjudicación deben ponderarse mediante una formula matematica que permita la clasificación automática. El método no puede utilizarse para servicios que impliquen prestaciones intelectuales, como el diseño arquitectonico.
Herramientas como Cobrief pueden ayudar a los proveedores a descubrir anuncios que utilicen subastas electronicas, para que puedan prepararse adecuadamente.