Qué es el
seguimiento del contrato
También conocido como: gestión post-adjudicación
El seguimiento del contrato es el proceso sistematico de supervisión de un contrato público tras la formalización del contrato para garantizar que el proveedor cumple con las condiciones pactadas. Abarca desde la verificación de la calidad y la gestión de desviaciones hasta la comprobación del cumplimiento de las obligaciones sociales y laborales durante todo el período contractual.
¿Cómo funciona el seguimiento del contrato?
El seguimiento suele comenzar con una reunion de inicio entre el poder adjudicador y el proveedor, donde ambas partes revisan el contrato y clarifican responsabilidades. Una evaluación de riesgos determina entonces el nivel de supervisión requerido; los contratos de alto riesgo reciben revisiones y controles más frecuentes.
En el día a día, el seguimiento implica verificar las entregas frente al pliego de prescripciones técnicas, gestionar desviaciones y asegurar que cualquier cambio en el contrato se mantenga dentro del marco legal. Conforme a la Directiva 2014/24/UE, los artículos 70 a 73 establecen las normas sobre ejecución contractual, subcontratación, modificaciones permitidas y resolución. Una modificación que exceda lo permitido puede constituir una adjudicación directa ilegal.
¿Qué debe supervisarse?
Un seguimiento eficaz del contrato cubre varias areas clave:
- Rendimiento y calidad: verificar que las entregas se ajustan al alcance y los estandares acordados
- Cumplimiento financiero: ajustes de precios, control de facturas, garantias y penalidades
- Requisitos laborales y sociales: los poderes adjudicadores deben supervisar el cumplimiento de las obligaciones laborales y de seguridad
- Gestión de cambios: asegurar que las modificaciones respetan los limites del artículo 72 de la Directiva 2014/24/UE
- Subcontratistas: verificar que los requisitos de cumplimiento se extienden a toda la cadena de suministro
Para los acuerdos marco, el seguimiento también incluye la coordinación de pedidos y la verificación de que los encargos cumplen las condiciones pactadas. Herramientas como Cobrief pueden ayudar a los proveedores a controlar plazos contractuales y requisitos de entrega.
El seguimiento del contrato es una de las fases más infravaloradas de la contratación pública. Las investigaciones sugieren que un mejor seguimiento puede generar ahorros millonarios para las administraciones públicas, al tiempo que fortalece la relación comprador-proveedor y asegura que se alcancen los objetivos originales de la contratación.