Qué es un
indicador clave de rendimiento
También conocido como: KPI, metrica de rendimiento, indicador de desempeno
Un indicador clave de rendimiento (KPI) es un valor medible que muestra la eficacia con la que una organización alcanza sus objetivos en materia de contratación pública. En la contratación pública, los KPI se utilizan para hacer seguimiento de la eficiencia de los procesos, el ahorro de costes y los resultados en sostenibilidad, ayudando a los poderes adjudicadores a demostrar el valor de unas buenas prácticas de compra.
¿Cómo funcionan los indicadores clave de rendimiento?
Los KPI traducen los objetivos estrategicos de contratación en metas concretas y medibles. El proceso comienza identificando lo que la organización pretende lograr: por ejemplo, mayor cobertura de acuerdos marco, reducción de tiempos de ciclo o mejores resultados medioambientales. Cada objetivo se asocia con una metrica específica y una formula de medición, como "número de licitaciones con criterios medioambientales dividido por el total de licitaciones".
La OCDE ha identificado cuatro areas fundamentales para medir el rendimiento de la contratación: eficiencia del proceso, apertura y transparencia, profesionalización del personal y seguimiento del contrato. A nivel nacional, muchos países de la UE y el EEE han desarrollado sus propios marcos de KPI alineados con estos principios.
KPI habituales en contratación pública
- Cumplimiento contractual: grado en que los proveedores entregan conforme a los terminos acordados y al pliego de prescripciones técnicas
- Ahorro de costes: reducciones documentadas respecto a periodos contractuales anteriores o referencias de mercado
- Sostenibilidad: porcentaje de procedimientos que incorporan consideraciones climaticas y medioambientales
- Tiempo de ciclo: duración media desde la identificación de la necesidad hasta la formalización del contrato
- Desempeno del proveedor: precisión de entrega, tasas de defectos y capacidad de respuesta
Herramientas como Cobrief ayudan a los proveedores a entender que KPI suelen medir los poderes adjudicadores, permitiendo preparar ofertas mejor orientadas.
En el Reino Unido, la Procurement Act 2023 introdujo KPI obligatorios para contratos públicos superiores a 5 millones de libras. Aunque la Directiva 2014/24/UE no impone KPI específicos, introdujo condiciones de ejecución del contrato y permite la exclusión de proveedores con deficiencias significativas en su rendimiento previo. Los KPI son cada vez más reconocidos como esenciales para transformar la contratación de una función administrativa a una función estrategica.